Definiciones que eliminan ambigüedades en la interpretación de especificaciones, responsabilidades y alcances operativos.
El momento transversal es el producto de la carga suspendida por la distancia horizontal entre el centro de gravedad de la carga y el eje longitudinal del carro. En los puentes grúa articulados Serie AG, este valor se calcula según la norma IRAM 8502 y se expresa en kN·m. No incluye efectos dinámicos por aceleración del polipasto ni cargas de viento sobre la carga izada.
Se considera carga agabarítica aquella cuyas dimensiones exceden el ancho nominal del pórtico en más de un 15 % o cuya longitud supera el 120 % de la distancia entre ejes de los rieles. Para estos casos, el Pórtico PG-800 requiere un estudio de interferencias y un plan de maniobras firmado por un ingeniero matriculado. No se garantiza la estabilidad transversal si la carga sobresale más de 1,2 m del perfil del carro.
Sí, el freno regenerativo viene integrado en todas las unidades del HP-1200 fabricadas a partir de enero de 2024. Este sistema convierte la energía cinética del descenso en electricidad que se realimenta a la red del galpón. No obstante, la instalación eléctrica debe contar con un inversor bidireccional compatible; de lo contrario, el freno opera como resistencia pasiva sin recuperación energética. El cliente es responsable de verificar la compatibilidad del tablero general.
La garantía estructural cubre defectos de fabricación en uniones soldadas y perfiles de acero por un período de 36 meses desde la puesta en marcha. Quedan excluidos los daños por fatiga debidos a ciclos de carga superiores a los especificados en el informe de cálculo, la corrosión por atmósferas agresivas no declaradas en el pedido, y las deformaciones permanentes por impacto contra columnas u otros equipos fijos. Se requiere un mantenimiento preventivo trimestral para mantener la cobertura vigente.
El suministro estándar del Pórtico PG-800 incluye los rieles de rodadura del pórtico (perfil A-100) hasta una longitud de 30 m lineales. Cualquier extensión adicional, cambio de perfil o rieles curvos se cotiza por separado. La losa de hormigón donde se fijan los rieles debe ser diseñada por el cliente según las cargas transmitidas indicadas en el plano de anclajes. No se incluye la nivelación ni el fraguado de la base.
Un proceso estructurado en cinco fases que garantiza que cada puente grúa o pórtico gantry se adapte exactamente a las dimensiones y cargas de tu galpón industrial.
Medimos la altura cúbica real, la luz entre columnas y la capacidad de piso de tu galpón B2B. Con esos datos definimos el tipo de estructura articulada o pórtico autoportante que aplica.
Nuestro equipo de ingeniería modela la distribución de cargas dinámicas y estáticas. Ajustamos la geometría del puente grúa para minimizar esfuerzos laterales y maximizar la estabilidad en cada ciclo de elevación.
Las vigas, columnas y polipastos se producen en taller con acero de alta resistencia. Cada componente pasa por control dimensional y ensayos no destructivos antes del envío.
Trasladamos los módulos a tu galpón y los ensamblamos con grúas auxiliares. Instalamos rieles de piso, sistemas eléctricos y dispositivos de seguridad. El tiempo de puesta en marcha promedio es de 12 días hábiles.
Realizamos pruebas de carga al 110% de la capacidad nominal, verificamos el sistema anti-oscilación y capacitamos a tu equipo de operación. Entregamos el equipo con certificado de conformidad y plan de mantenimiento preventivo.
Cada equipo está calculado para el momento transversal real de tu galpón. No ajustamos la carga al espacio: diseñamos la estructura para que el espacio trabaje al máximo de su altura cúbica operativa.
Modelamos la distribución de cargas en pórticos y puentes grúa para evitar sobreesfuerzos en la estructura del galpón. El resultado es una elevación estable incluso con contenedores agabaríticos de hasta 40 toneladas por punto de apoyo.
Instalamos sistemas de viga principal articulada que permiten maniobrar en naves con altura libre reducida. La articulación absorbe las deformaciones del riel y mantiene la carga nivelada durante el traslado longitudinal.
Estructuras de pórtico sin columnas intermedias que liberan el piso para el tránsito de montacargas y camiones. El riel embutido en la losa permite desplazar cargas de 800 toneladas sin interferencias con otros equipos.
Motores de imanes permanentes que recuperan energía en el descenso y reducen el consumo eléctrico hasta un 22 % respecto a polipastos convencionales. El sistema anti-oscilación estabiliza la carga en operaciones con viento o movimientos bruscos.
Diseñamos la pista de rodadura y el sistema de alimentación eléctrica por barra conductora para que el puente grúa o pórtico funcione sin enganches ni pérdidas de tensión. El control se realiza desde una cabina fija o por radiofrecuencia con parada de emergencia.
Evaluamos la capacidad portante de columnas y vigas actuales para agregar un puente grúa sin necesidad de construir una nave nueva. Reforzamos con perfiles de acero de alta resistencia y anclajes químicos certificados.